La colaboración se entiende aquí como una forma de producción compartida de conocimiento y experiencia. El trabajo puede desplegarse con universidades, centros educativos, conservatorios, agentes culturales, equipos de desarrollo y redes de innovación.
El interés principal está en generar proyectos con impacto real: investigación transferible, prototipos pedagógicos, herramientas accesibles, experiencias escénicas o desarrollos que conecten música, percepción e inteligencia artificial.